El Mauser 03
Jon R. Sundra [USA]

Pocos nombres en el mundo de las armas, son más icónicos, y tienen más prestigio, que Mauser.
No solamente fue el diseño del Mauser 1898 el que influenció el concepto de los fusiles de acción a cerrojo durante más de un siglo, también es reconocido por muchos expertos como el mejor entre los mejores, una opinión nunca compartida por los propietarios y gerentes de la compañía Mauser luego de terminada la Segunda Guerra Mundial.
Desde mediados de la década de 1960, cuando Mauser introdujo su primer rifle deportivo luego de la Guerra, la compañía parecía tener la determinación de producir rifles con la misma velocidad con que eran descontinuados (algunos podrían describir esta política como “exótica”), partiendo del modelo 98.
Existieron al menos cuatro Mausers desde el modelo 66, todos ellos germánicamente complicados y de costosa fabricación. Además, la firma hizo muy pocas concesiones en lo que respecta a la culata de estas armas en sus diseños tal como se los concibe en otros países, tratando de vender en el mercado mundial lo mismo que comercializaba en Europa. Como resultante, tuvieron muy poco éxito en el mercado, sobre todo en el de los Estados Unidos.
Esto puede cambiar, sin embargo, con el último de sus modelos, el 03, el cual en aspecto y mecanismos se aproxima mucho a lo que los tiradores y cazadores de los Estados Unidos buscan en un rifle.
Como muchos de los fusiles de acción a cerrojo producidos en Europa en las últimas dos décadas, este modelo tiene la posibilidad de intercambiar cañones y calibres, una característica prácticamente mandatoria en su lugar de origen, aunque por razones no tan obvias. La capacidad de cambiar calibres mediante la sustitución de cañones, cabeza de cerrojo y cargadores es una evidente ventaja.
El hecho es que estos rifles son desarmables y pueden transportarse en un estuche mucho más corto que en uno convencional. Otro factor para los cazadores europeos es que, en muchos países, es necesario obtener un permiso para adquirir cada fusil mientras que no ocurre lo mismo para adquirir cañones adicionales. Esto ayuda a evitar impuestos y limitaciones, evitando, también, el costo de adquirir un arma nueva, junto con sus accesorios: mira telescópica, montajes, etc.
Mi primera impresión del Modelo 03 fue que Mauser, finalmente, había logrado producir un fusil de cerrojo con culata y funcionamiento de diseño americano. Como la mayoría de las armas que tienen la posibilidad de intercambiar cañones, este fusil logra el acerrojado mediante tetones ubicados en el cañón y no en la acción.
Esto reduce la cantidad de componentes sujetos a la tensión de los disparos de tres a dos. A diferencia de los fusiles convencionales del tipo del Mauser 98, como el Modelo 70, el Ruger 77 y el Remington 700, el 03 tiene una culata que cumple más funciones que la de sostener el arma y apuntarla. Los tres rifles antes mencionados pueden ser accionados y disparados sin tener fijadas una culata a la acción. No ocurre lo mismo con el Mauser 03 y con armas similares, tal como el Blazer R-93.
Al separar el cañón de la culata empleando una llave tipo “Torx” provista por el fabricante, junto con el cerrojo y el cargador, puede observarse que el cajón de mecanismos, el almacén portacargador, el conjunto de disparo y el armazón-soporte del cañón forman parte de una plataforma integral de acero que resulta ser solidaria con la culata.
En otros términos, la culata resulta esencial para el funcionamiento del 03, haciendo que esta arma sea más compleja que los fusiles tradicionales al estilo del Mauser 98.
Como mencioné antes, este fusil tiene el aspecto y las características funcionales de los rifles americanos, en particular muy similares a las del Browning A-Bolt y del Weatherby Mark V. El 03 tiene tres tetones de acerrojado ubicados a 120 grados entre sus centros, lo cual permite que la palanca gire sólo 60 grados para desacerrojar el arma, en vez de los 90 grados requeridos en las acciones con tetones a 90 grados.
En realidad, el Mauser tiene dos filas con tres tetones de cierre cada una, haciendo un total de seis, y el Weatherby tiene tres filas de tres tetones cada una, haciendo un total de nueve, pero en estos tres casos la rotación del cerrojo es igual: 60 grados. Sin despiezar el arma, probablemente no se note que el cerrojo calza dentro del cañón más que en la acción, y que posee cañones intercambiables. La acción opera en forma convencional.
Para las pruebas y evaluaciones, recibimos un Mauser 03 de grado estándar, calibre .30-06, y un segundo cañón recamarado en 7mm Remington Magnum, junto con un cargador adicional y una cabeza de cerrojo para aceptar este último calibre con vaina cinturada. Todo el conjunto se provee en un bello estuche rígido que dispone de un compartimiento para alojar dos cañones, dos cabezas de cerrojo adicionales, dos cargadores de repuesto y una mira telescópica (presumiblemente puesta a cero) con las monturas de calce rápido originales de Mauser.
Para ensamblar el fusil, simplemente se debe asegurar el cañón a la culata usando la herramienta Torx incluída, insertar el cerrojo dentro de la acción e introducir un cargador. Todo esto demanda aproximadamente 1 minuto. En 10 segundos más se coloca la mira telescópica en su lugar, y el arma queda lista para comenzar la cacería. El desmontaje para cambiar el cañón, la cabeza del cerrojo y el cargador, demanda, prácticamente, la misma cantidad de tiempo.
Como cualquier acción de cerrojo convencional, el Mauser se monta al accionar la leva del cerrojo hacia arriba, de manera tal que si se encuentra un cartucho en la recámara y el cerrojo está cerrado, el arma está lista para disparar. Para montar el seguro, debe presionarse hacia delante un botón ubicado justo por debajo de la leva deslizable que se encuentra en la parte trasera del cerrojo.
Al hacer esto, la leva del seguro queda liberada bajo tensión, contra el lado derecho del dedo pulgar. El pulgar, entonces, se emplea para amortiguar el desplazamiento de la leva a medida que se desplaza a la izquierda, desmontando el resorte principal. Dispone de un desconector de aguja percutora, a la manera de un “de-cocking” o desmontado, es decir, en modo “seguro”, la aguja percutora no descansa contra el fulminante del cartucho que se encuentra en la recámara. Todo esto es muy ingenioso y funciona extremadamente bien.
Como era de esperar para un arma cercana a los u$s 3000.-, el fusil probado se comportó de manera excelente.
El disparador es soberbio, produciendo el zafe como un cristal por debajo de las 3 libras – 1.360 gramos-. El cambio de cañones, por supuesto, demandó que el arma fuera puesta a cero nuevamente, pero cuando el mismo cañón fue extraído y vuelto a colocar –tal como lo haría el usuario al viajar- los disparos siempre se encontraron en un radio de 1 pulgada -2,54 cm- con respecto a su puesta a cero original, significando esto que para disparos de hasta 250 yardas aproximadamente, puedes despreocuparte de volver a poner a cero el arma a menos que cambies de calibre.
La precisión de grupos de 3 impactos a 100 yardas disparados con el rifle apoyado en banco, empleando cinco diferentes tipos/cargas de munición de fábrica en ambos calibres, fue excelente. De hecho, estuvo muy cercana a 1 MOA con dos de las cargas en 7mm, y en tres de .30-06.
Con toda su complejidad y características de diseño divergentes, el aspecto general de este fusil contradice su origen alemán; es un fusil muy cómodo. También es un arma construída y esamblada con estándares de calidad muy por encima de los normales, que se encuentran solamente en las armas “custom” más finas. Es uno de los fusiles que me gustaría tener.
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