Un
arma de avancarga famosa: el Colt Walker
Staff Revista DeporTiro Online
El mayor
premio para un coleccionista de armas Colt es el renombrado Walker, el
revólver legendario que le permitió a Sam Colt retornar
al negocio de las armas y, a la vez, ofrecer una arma poderosa a los Rangers
de Texas y a los Dragones de los Estados Unidos durante la Guerra con
México.
La firma
de Samuel Colt, Patent Arms Manufacturing Company en Paterson, Nueva Jersey,
cayó en bancarrota en 1842 debido a que no estaba capacitada para
asegurar un contrato del gobierno para proveer los revólveres Colt
de cinco tiros, los modelos Paterson. Pero Sam Colt nunca se rendía,
y aunque no estaba fabricando armas en 1846, tenía varias mejoras
en mente para su revólver.
Todo lo que necesitaba era el valioso
pedido del gobierno, y la guerra con México podía abrir
la puerta a la riqueza que, creía, algún día podía
llegar a disfrutar. Con esto en mente, escribió a Samuel H. Walker,
en ese momento desempeñándose como Ranger de Texas y que
había sido recientemente comisionado como capitán de Fusileros
Montados de los Estados Unidos y se había establecido en el Estado
de Maryland reclutando su nueva compañía.
En el verano
de 1846, Colt le escribió a Walker señalándole las
mejoras que había concebido para un nuevo revólver y le
solicitó su ayuda para ganar el contrato del gobierno.
El capitán
Walker deseaba a sus hombres equipados con revólveres Colt. Los
había usado en Florida contra los Seminolas y en Texas contra los
Comanches, y deseaba Colts si tenía que enfrentarse a los Mexicanos.
Le envió, a su vez, una nota a Colt, comentándole sobre
el “Combate de Hays” en 1844 cuando 15 Rangers rechazaron
una partida de 80 guerreros Comanches, “matando e hiriendo a la
mitad de ellos”. Walker, añadió, “Con mejoras,
pienso que ellos –los revólveres- pueden ser convertidos
en el arma más perfecta en el mundo….”.
Ambos se
reunieron el 2 de Diciembre de 1846 y diseñaron un arma basada
en el modelo Paterson, pero muy mejorada. El nuevo revólver de
avancarga demostró ser más poderoso que muchos revólveres
modernos.
El
Whitneyville Walker, también conocido como el "Model of 1847
Army Pistol," medía 15 1/2 pulgadas de longitud y tenía
un cañón de 9 pulgadas, parte cilíndrico y parte
octagonal.
El arco del guardamonte, en ángulo recto en su parte
posterior era de bronce y la baqueta tenía una palanca giratoria
que quedaba retenida en su lugar por medio de una traba accionada a resorte.
Las cachas estaban formadas por una sola pieza de nogal y la parte trasera
de la empuñadura era de hierro, los aparatos de puntería
estaban compuestos por una placa o guión colocado en el extremo
del cañón y por una entalladura en el martillo a manera
de alza.
Colt contrató
a W. L. Ormsby, un renombrado grabador de Nueva York, para diseñar
una escena que iba a ser grabada en el cilindro o tambor sugerida por
el Capitán Walker: el famoso “Combate de Hays”. Debido
a que Ormsby nunca había visto a un Ranger de Texas, los ilustró
con los uniformes de Dragones de los Estados Unidos. El tambor fue, además,
grabado con el texto "COLT’S PATENT U.S.M.R.," y la porción
plana del armazón, en su parte superior llevaba el texto "ADDRESS.
SAML COLT NEW-YORK CITY."
Los marcajes
adicionales estaban compuestos de una letra de la compañía
(A, B, C, D, o E) además de un número (1-47). Walker le
indicó a Colt que los primeros revólveres debían
estar marcados con una C, que era su compañía, y los demás
debían ser estampados en orden alfabético.
El peso de
este “cañón de mano” era de 4 libras, 9 onzas
– más de 2 kg - , y los alvéolos del tambor calibre
.44 podían contener 50 grains de pólvora negra y disparaba
un proyectil cónico de 220 grains. El revólver, en el año
1846, era “tan efectivo como un rifle común a 100 yardas
y superior a un mosquete a 200”.
Colt recibió
un contrato por la entrega de 1000 revólveres el 4 de Enero de
1847 y el pago ascendía a 25 dólares por cada una de ellas.
También recibiría un adicional de 3 dólares en concepto
de polvorera y piezas de repuesto.
Colt tenía
todo lo necesario excepto un verdadero taller de armería. Convocó
a Eli Whitney, Jr, hijo del inventor de la famosa desmotadora de algodón
–que revolucionó la industria en su momento-, que estaba
produciendo rifles para el gobierno en Whitneyville, Connecticut. Whitney
estuvo de acuerdo en cooperar con Colt en la fabricación de los
Walkers “bajo ciertas condiciones”.
Colt no solamente
cumplió con su contrato sino que también fabricó
otros 100 revólveres con el objetivo de presentarlos a personas
importantes y para ser vendidos a civiles.
El
revólver Whitneyville-Walker (Modelo U.S. 1847) fue la primera
arma corta de repetición adquirido por el Departamento de Ordenanza
del Ejército. Siguieron luego otros contratos y Samuel Colt continuó
mejorando su producto haciendo evolucionar al Walker en el Dragoon, y
que luego, dio paso al 1860 Army. Sin embargo, el enorme Walker, usado
tanto por los Rangers como por soldados regulares, permaneció siempre
como un tesoro de la Colt. Hoy en día se conocen 168 unidades en
existencia y su precio excede los 100.000 dólares.
Los coleccionistas
deben, en consecuencia, prestar atención a la frase que Samuel
Colt pronunció hasta su muerte, en 1862: “Ten cuidado de
las imitaciones”.
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