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Efectos balísticos en Vehículos
Juan Moratto
Fotos y Datos Balísticos:
DEA / New York Firearms Unit -NYFU-
La balística de efectos aplicada a los impactos de los proyectiles en vehículos motorizados siempre ha sido motivo de debate. La prácticamente infinita, variedad de circunstancias vinculadas a esta situación táctica es lo que ha dado origen a múltiples controversias y opiniones. El tipo de vehículo, su desplazamiento, el arma y calibre empleado, el tipo de proyectil disparado y las tácticas del tirador producen demasiadas combinaciones que hacen prácticamente imposible pautar una regla general con respecto a este tipo de tiro.
Históricamente, las fuerzas policiales recurrieron a proyectiles perforantes (Metal Piercing Bullets) para disparar a los vehículos que emplean los delincuentes en sus raids o escapes. Estos proyectiles tienen un formato de ojiva cónico y están construidos con una camisa de aleación de acero revestida de algún material que no erosione el ánima del cañón, también construído de acero, para lo cual, generalmente, están revestidos de una sustancia que incluye al teflón como componente principal.
Estos proyectiles se aplicaron con éxito sobre vehículos. En la gráfica siguiente se observan los ángulos de disparo de mayor efectivad para asegurar su penetración dentro del habitáculo:

Sin embargo, el exceso de capacidad perforante de un proyectil no siempre es deseada por lo cual el policía debía estar munido de dos tipos de munición: perforante y expansiva, para las diferentes situaciones a las que debía enfrentarse. Este hecho, dada la complejidad en el combate de alternar cargadores o armas hizo que estos desarrollos quedaran restringidos a ciertas aplicaciones específicas o a ciertos cuerpos especiales para enfrentar este tipo de situaciones.
Al usar proyectiles convencionales sobre vehículos se produce un conflicto entre velocidad y expansión. Cuanta más tecnología se introdujo en los diseños de los proyectiles expansivos, más se acotó o limitó el rango de velocidades para que el proyectil se comportara según las especificaciones particulares. A bajas velocidades los proyectiles encamisados no se expanden en absoluto, a altas velocidades se pierde todo el control de la expansión produciéndose la fragmentación de los proyectiles con una pérdida extremadamente significativa de energía.
De allí que si un proyectil debe penetrar un vehículo, generalmente de chapa de acero, con cristales de diferentes tipos y comportamientos frente al impacto, deben tenerse en cuenta varios factores que abarcan desde el tipo de proyectil empleado, el arma y el ángulo de tiro. A la inversa, cuando se emplea el vehículo como barrera en un enfrentamiento se debe tener en cuenta que resulta difícil determinar el tipo de munición, armas y habilidad de quienes disparan contra el mismo, por lo cual rigen consideraciones tácticas de relevancia a fin de no suponer que es un medio totalmente eficaz para protegerse de las balas.
La Unidad de Armas de Fuego de Nueva York (NYFU) realizó un análisis de efectos balísticos sobre vehículos motorizados. Este estudio, preparado por SA Richard Demurjian de la Unidad de Armas de Fuego de Nueva York encomendado por la DEA del Departamento de Justicia para ser distribuído a todo el personal de las Fuerzas de Seguridad de los Estados Unidos fue una continuación de un primer estudio balístico llevado a cabo por el Jefe de Unidad Randy Smith y la Unidad de Entrenamiento con Armas de Fuego (TRDG) hace algunos años. Los resultados de estas pruebas resultan de interés para el personal policial ya que los vehículos están presentes en casi todas las operaciones policiales. Los resultados de estas pruebas deberán afectar las tácticas que se elijan durante una confrontación hostil.
La Prueba
Se disparó a un Buick Skylark con una variedad de municiones, además de la puerta de un Volvo y otro vehículo de General Motors. Las pruebas se realizaron a las distancias y ángulos que fueron identificadas durante casos documentados de asaltos en los que participaron Agentes Especiales. Se probó una variedad de diferentes tipos de munición, incluyendo la siguiente munición de servicio en uso por la DEA:
- .40 Gold Dot de 165 grains
- 9 mm Gold Dot de 147 grains
- .223 Federal Tactical “bonded” (cuerpo soldado a la camisa del proyectil) de 62 grains
- Monoposta de 1 onza Winchester calibre 12
- Cartucho con postas “00” de retroceso reducido Remington calibre 12
La munición recuperada comúnmente como evidencia también fue empleada en la prueba:
- 9 mm de 124 grains totalmente encamisada (FMJ)
- .45 ACP de 230 grains totalmente encamisada (FMJ)
- .357 de 125 grains de punta hueca encamisada (Jacketed Hollow Point)
- .223 de 62 grains totalmente encamisada (FMJ)
- 7.62 x 39 mm de 423 grains de punta hueca encamisada (Jacketed Hollow Point) — AK-47
- Cartucho con postas “00” calibre 12
Se le disparó a los vehículos a distancias comprendidas entre 15 y 5 yardas (13,7 mts y4,6 mts respectivamente). Estadísticamente estas son las distancias en donde se produjeron los enfrentamientos que involucraron a los agentes antes mencionados. Cada disparo fue documentado para evaluar sus efectos contra el vehículo.
Se tomó nota, cuando resultó posible, de la fragmentación, deflexión y penetración de los proyectiles.
Los Resultados
Cuando se disparó desde el frente del vehículo, casi toda la munición penetró el parabrisas. Las postas “00” del cartucho calibre 12 de escopeta fue la única munición que fue incapaz de penetrar en forma completa, sin embargo algunas postas penetraron en el vehículo.

La .40 Gold Dot de 165 grains (Munición de Servicio de la DEA) penetró el parabrisas y detuvo su trayectoria en tronco del modelo simulado

Todas las municiones de pistola penetraron el parabrisas. Algunos proyectiles fueron detenidos por el apoya-cabeza, otros atravesaron al modelo simulado completamente
Todas las municiones de pistola penetraron el parabrisas cuando se dispararon desde el frente del vehículo. La profundidad de penetración estuvo afectada por los obstáculos que encontraron los proyectiles en su trayectoria dentro del mismo. Todos los proyectiles se fragmentaron o deformaron. Tanto la fragmentación como la deformación se produjo de tal forma que disminuyeron su capacidad para incapacitar al atacante.

Munición .223 Tactical Bonded (Munición de Servicio de la DEA)

Munición .223 Tactical Bonded (Munición de Servicio de la DEA)

Munición .223 Tactical Bonded (Munición de Servicio de la DEA)
Los cristales del automóvil
Los vehículos motorizados incorporan dos tipos de cristales: el cristal de seguridad y el parabrisas laminado. Ambos tipos de cristales reaccionan en forma diferente cuando son impactados por un proyectil de arma de fuego. El polarizado de las ventanillas también afectan la forma en que se comporta el cristal frente al impacto. El aspecto más significativo es la fragmentación. Cuando el cristal de seguridad y el cristal del parabrisas es impactado por proyectiles, se originan gran cantidad de fragmentos de vidrio. Los fragmentos son lanzados a ambos lados del cristal, hacia el blanco y también hacia atrás, en dirección al tirador.

Fragmentos de cristal producidos luego de que el parabrisas fuera impactado por varios proyectiles…(Fotografía desde el interior del vehículo)

La munición .223 totalmente encamisada (FMJ) disparada a través del parabrisas produjo numerosa cantidad de fragmentos de metal y cristal
Las ventanillas de los pasajeros y las ventanillas traseras pueden estrellarse cuando las impacta un proyectil. Eso limitará la capacidad de visión a través de ellas. La visibilidad se reduce aún más en el caso de que los cristales estén polarizados ya que esta lámina coloreada sostiene los trozos de cristal y no les permite desintegrarse en forma total.

Esta ventanilla quedó estrellada por un proyectil disparado a la puerta. Como resultante se hace imposible visualizar al blanco detrás de ella.
El Motor del Vehículo como Cobertura de Protección
Nuestras pruebas indican que los automóviles tienen una capacidad muy pobre de cobertura. Nuevamente, con excepción de las postas, prácticamente todos los disparos efectuados en los laterales y las puertas del vehículo penetraron e impactaron a los blancos simulados dentro del vehículo usado para las pruebas.

La Munición de Pistola penetró ambos lados del cuerpo del automóvil e impactó al blanco simulado.
Una táctica común es usar la puerta del automóvil y el parante vertical del parabrisas (que al entreabrirse la puerta forma una “A” invertida) como cobertura. Probamos esta técnica con resultados sorprendentes. La puerta no detuvo en forma confiable ningún proyectil de pistola ni tampoco de fusil.

Uso de la puerta del automóvil y uno de los parantes del parabrisas, cobertura “A” invertida demostrando los impactos

La cobertura “A” detuvo algunos proyectiles, sin embargo muchos rebotaron o parte de sus fragmentos impactaron en el blanco simulado
Rebotes
Disparar a cualquier superficie dura origina la posibilidad de un rebote. Los vehículos son particularmente propensos a producir rebotes debido a que presentan varias superficies duras y curvas. Como regla general, siempre intente disparar alrededor de la cobertura más que por sobre ella. Como se describe más abajo, el blanco está posicionando para disparar por encima de la cobertura y es fácilmente alcanzable por cualquier proyectil que impacte, en este caso, la tapa del baúl.

La munición de pistola fue reflectada hacia fuera del cuerpo del automóvil impactando al blanco simulado en la zona de la cabeza

Prácticamente no es necesario ningún esfuerzo para deflectar los impactos sobre el blanco en cuestión
Conclusiones:
- Esté mentalmente preparado, y tome conciencia que el vehículo que está manejando tiene sus limitaciones como “plataforma de combate”.
- Esté atento a lo que lo rodea, y emplee una mejor cobertura si está disponible.
- Tenga suficientes municiones. Los proyectiles se fragmentarán por las barreras que puedan interponerse tales como las chapas de metal y los cristales del vehículo, disminuyendo su efectividad contra su asaltante.
- Use protección ocular. Estas pruebas demostraron que la amenaza más inmediata impuesta por los proyectiles la constituyen los fragmentos de cristal producidos al momento del impacto.
- Use la cobertura adecuadamente. Si es posible, dispare desde los laterales de la cobertura y no por sobre ella. Las superficies curvas de metal de un automóvil son propensas a producir rebotes de los proyectiles modificando su trayectoria.
- Use chaleco o protección balística. Disparar desde dentro de un automóvil puede originar fragmentos secundarios contra los cuales los agentes deben protegerse usando algún tipo de chaleco antibala.
- Vaya al polígono/campo de tiro y practique. Cuanto antes detenga la acción del atacante, más pronto dejará de dispararle!
Comentarios Finales
Las actuales técnicas de entrenamiento policial en torno a vehículos ha tomado las experiencias extraídas de la realidad y reafirmadas por el informe de la DEA, consecuentemente, las técnicas de entrenamiento de combate/enfrentamientos han variado, tal como vemos en las fotografías siguientes. Si bien las fotografías muestran un entrenamiento con M4 y similares (Capacitación Magpul), se pueden aplicar a todo tipo de armas, observe detenidamente cada una de las posiciones:

Disparo por encima del vehículo, observa la distancia del tirador con respecto a la cobertura y además no se encuentra en posición estática sino con las rodillas flexionadas para producir una transposición inmediata

Esta situación parece similar a la anterior, sin embargo se produce en el momento de avance hacia la cobertura: avance, disparo, transposición hacia una cobertura más sólida

La posición vista desde arriba: se notan con claridad la dinámica de la posición, consigna: no quedarse quieto bajo una cobertura insegura


La posición de tiro con cobertura de vehículo es completamente aplanada, disparando tanto del lado inhábil como el hábil, según las circunstancias. Esta técnica implica no apoyar el arma en el piso para evitar problemas de expulsión/alimentación y además brinda un grado de movilidad para el impacto a varios blancos o blancos en movimiento. La distancia con respecto a la cobertura no obedece al arma usada sino a la táctica antes explicada, minimizando el riesgo de impactos




En esta secuencia fotográfica se pueden observar varias cosas: la cobertura, obviamente es detrás de la rueda del vehículo, con la llanta de protección; ambos pies se apoyan firmemente en la llanta para ofrecer un apoyo sólido de tiro y, a la vez servir como medio de impulsión en caso de necesitarse una transposición rápida por el cambio de posición de los blancos. En el caso de los disparos desde la parte trasera del vehículo se debe tener especial cuidado de no impactar al tanque de combustible. Es de hacer notar que los disparos son contínuos al blanco hasta que sea abatido o cese la agresión, la situación de barricada en vehículo es, tal como se expresa en los análisis llevados a cabo por la DEA, extremadamente riesgosos
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